Por qué no debés usar un Task Killer en Android

A veces nos encontramos con que nuestro dispositivo que corre Android empieza a ponerse lento. O quizás no, pero nuestra paranoia no quiere que lleguemos a ese punto. Y muchas veces caemos en la tentación de forzar el cierre de aplicaciones (task killer) que no estamos usando o que están corriendo en el fondo. Alguna que otra que usamos y no se cerró del todo puede ser la que creamos que nos va a convertir nuestro teléfono en una tortuga. A pesar de las creencias, cerrar aplicaciones forzadamente no es algo recomendable.

Un artículo en en GeekFor.Me explica el por qué de esta recomendación. Lamentablemente para algunos, el texto original está en el idioma inglés, pero la traducción de los puntos claves es la siguiente:

  • Android está programado para terminar una aplicación cuando se necesita memoria.
  • Android está programado para terminar una aplicación cuando ya hizo lo que necesitaba hacer.
  • Android está programado para terminar una aplicación cuando no regresaste a ella durante un tiempo.
  • La mayoría de los servicios (que posiblemente corran en background) usan muy poca memoria cuando no están activamente haciendo algo.
  • Un proveedor de contenidos está solo haciendo algo cuando hay una notificación que dar, de otra manera usa muy poca memoria.
  • Matar un proceso cuando no está listo solo causa que se tenga que volver a cargar, y que tenga que usar los residuos cuando se necesite la información de vuelta.
  • Como posiblemente una aplicación esté corriendo en background por alguna razón en especial, matarla solo provocará que se reinicie tan pronto como la actividad que la necesitaba la vuelva a requerir.
  • Matar un proceso puede tener efectos no deseados que desconozcamos, como no recibir mensajes de textos, alarmas que no funcionen, entre otros.
  • La única forma verdadera de prevenir que algo corra en tu Android es desinstalando el archivo .apk.
  • La mayoría de las aplicaciones se cierran al apretar el botón Back cuando estamos en ella. Sin embargo, si apretamos el botón de Home por más que la aplicación no se cierre instantáneamente, Android automáticamente lo hace luego de un tiempo sin que se esté usando.

Una de las causas de esto es el manejo de RAM que hace Linux (Android), contra el que hace Windows. Esto se entiende en una cita de Chris Johnston, en un su post Por qué estoy viendo tanto uso de RAM en Linux: “Limpiar el buffer y la caché en la RAM es tonto. Imagina un profesor que escribe en un pizarrón y cada vez que termina una oración borra y empieza a escribir desde el principio, desde la esquina superior izquierda. Y así UNA y OTRA y OTRA y OTRA vez. O imagina que te gusta una canción. La grabas en un cassette. Luego te gusta otra. ¿La grabas encima de eso o a continuación?”

Artículo original en GeekFor.Me

2 comentarios en «Por qué no debés usar un Task Killer en Android»

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